Lamine Yamal no solo ha conquistado Europa con su desparpajo sobre el césped y su talento precoz con el balón: también lo ha hecho gracias a una disciplina silenciosa pero fundamental para todo deportista de élite: su alimentación.
A sus 18 años, la estrella del FC Barcelona ya ha experimentado una transformación física impresionante. En apenas un año ha ganado diez kilos de músculo y ha crecido hasta alcanzar el 1,80 m, una evolución que, además del trabajo físico y técnico, tiene una base clara en lo nutricional. Y en ese apartado, hay un plato que se repite una y otra vez: arroz con pollo y salsa de cacahuete, un clásico de la cocina guineana que, como ha explicado el propio Yamal, le preparaba su madre antes de los partidos.
“Es un plato típico de Guinea Ecuatorial y mi madre siempre me lo hacía antes de los partidos”, confesó el jugador en una entrevista con GQ. Detrás de esa receta casera, aparentemente simple, hay una combinación poderosa de nutrientes que favorecen el rendimiento deportivo y la recuperación muscular.

El arroz aporta carbohidratos de absorción media, una fuente energética clave tanto para el cerebro como para los músculos. Es rico en vitaminas del grupo B y minerales esenciales como potasio, fósforo o magnesio, todos ellos implicados en el metabolismo celular y la función neuromuscular.
Pero el ingrediente estrella está en la salsa: el cacahuete. Este fruto —o más bien legumbre— ha sido objeto de numerosos estudios por su elevado contenido en proteína vegetal, grasas saludables y antioxidantes. En palabras de la coach nutricional May Morón, “es rico en grasas saludables, proteínas vegetales, fibra, vitaminas del grupo B y minerales como magnesio, fósforo o potasio”. Todo esto lo convierte en un alimento ideal para deportistas que necesitan mantener la masa muscular, controlar el hambre y disponer de energía sostenida durante el esfuerzo físico.